¿Por qué tiene que hacer falta un video para que un acto tan deplorable como el sucedido se tenga que volver viral? ¿Por qué solo buscan luchar por una causa cuando es tendencia?
No entiendo porque la injusticia es más grande que la razón, tantos años de violencia nos han convertido en una sociedad que normaliza el abuso y si algo ocurre, lo primero que se genera es una discusión con argumentos que señalan a la víctima antes que al victimario y no una solución que ayude a tratar el problema sin perjudicar a los implicados.
En un país donde los feminicidios son el pan de cada día y donde ser mujer es mucho más peligroso que ser ladrón, dudan del abuso de poder que ejercen los uniformados a las comunidades vulnerables y peor aún, a los más pequeños. Cabe resaltar que no se debe generalizar en que todos los uniformados ejerzan estas acciones, pero claro está que muchos de ellos no sólo han abusado del poder en pequeñas comunidades sino también en distintos contextos.
La justicia necesita escuchar de todas las partes y llegar a quien lo merece, no podemos seguir callando las voces de aquellos que no han podido hablar, ya sea por temor o por ignorancia, debemos ayudar a que esas voces se alcen y que no tenga que hacer falta un video que demuestre los atroces actos que se cometen bajo el abuso de poder, que no nos cueste la dignidad de otro menor el poder entender que como sociedad estamos quebrados y que necesitamos descansar de lo mismo.
Me agobia el saber qué aquí pasa de todo pero me destruye el creer que mañana no pasará nada. Me duele la partida de quienes se han ido y me genera preocupación la vida de los que llegan. No quiero vivir en una sociedad sin memoria, porque no quiero que nuestra historia se repita, mis pensamientos están con todos aquellos que han vivido el flagelo del abuso y con el corazón en la mano entrego mis palabras las cuales espero que los acompañan en su lucha por alzar la voz.
DAI KAKUA UADAIBAYU // NUESTRO CUERPO SE RESPETA